Hoy les hago la reseña de la serie basada en el libro de Tamara Tenenbaum que tiene como protagonista a Lali Espósito, quien interpreta a una chica que vive por un lado en la comunidad judía ortodoxa y en otro como una célebre cronista de la vida moderna. 

La protagonista es Lali Esposito, quien interpreta a una niña que por un lado vive en la comunidad judìa ortodoxa, por el otro es una cronista de la vida moderna. Esta adaptaciòn del libro de Tamara Tenenbaum, quiere contar, como recuerdo personal de la autora, el viaje de una niña que ha dejado completamente de lado su historia en la comunidad judìa ortodoxa para convertirse en una exitosa columnista de radio, periodista y profesora universitaria, pero que, en un determinado momento de su vida, decide volver a intentar descubrir esa parte de sì misma que ha negado y ocultado incluso a los màs allegados. Eso sì, pero sin dejar de ser lo que es ahora, que no es nada fàcil de conciliar.



Lali demuestra una vez màs sus excelentes dotes como actriz y comediante, aunque es un poco difìcil verla como una niña judìa, pero luego de un tiempo el problema pasa a un segundo plano, pues le pone cuerpo y carisma a un personaje que se encuentra en una encrucijada de su vida personal. Tamara parece estar en un buen momento: està trabajando bien, es reconocida y respetada, tiene un grupo de amigos muy sòlido  y està saliendo con Federico, un chico con el que parece llevarse muy bien.

Pero un dìa en la universidad, encuentra a una compañera de colegio, una chica judìa ortodoxa que todavìa forma parte de ese mundo, y la invita a su boda. Primero se burla de la situaciòn, pero luego se ve tentada a volver a ese universo que fue central en su niñez y adolesciencia. Y este, la puerta, junto a un Federico algo confundido (que sabe poco del pasado de Tamara, o eso parece), se da cuenta de que esto tambièn es parte de ella y no puede dejarlo de lado.

En medio de este viaje, Tamara sigue escribiendo sus columnas de opiniòn sobre temas espinosos, con su autoestima sexual y forma de vida alejada de los fuertes lìmites de la ortodoxia judìa.

Su madre, Ruth, se lleva muy bien con ella y no le preocupa en absoluto que haya cortado ese lado de su vida. A travès de flashbacks, se nos revelan otros problemas familiares.


Esas cosas que sucedieron en la familia la obligaron a dejar todo de lado, pero cuando comienza "El fin del amor" Tamara se da cuenta que, quizàs involuntariamente, terminò sola en otra prisiòn, la que vincola a su pareja permanente con el chico que vive en su casa. Y aunque no està casada, ni tiene intenciòn de casarse, la revelaciòn que descadena sus desventuras durante esta primera temporada, viene de darse cuenta de que las decisiones al final nunca las toma realmente ella misma, sin estar al tanto de la opiniòn de Federico o de alguien màs.

Y es precisamente con ese viaje que comienza esta serie, un viaje que dura tres episodios (mucho màs sucede durante los siguientes episodios), y es llevado a la pantalla de una manera efectiva, fresca y divertida, espontànea y natural.

Se trata de una serie actual, que afronta, de forma sensible e inteligente, las raìces de la protagonista pero al mismo tiempo la muestra en un viaje de descubrimiento personal y sexual de sì misma, completamente en las antìpodas de su trasfondo religioso.

En "El fin del amor" hay algunas escenas de sexo bastante directas, asì que si eres alèrgico a este tipo de ecenas, NO mires la serie, gracias.


El elenco es estelar empezando por Lali (que por cierto me encanta, tanto como actriz como cantante), pero tambìen el resto del elenco desde esa correcta interpretaciòn a los personajes, y son los correctos juntos a la protagonista (quien en otras cosas en esta serie tambìen es productora).

Me encantò todo, si te he convencido, que asì sea (pero primero debes leer el libro), de lo contrario, paz y amor.


La mia valutazione